Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 25 agosto 2010

UN AÑO DE AMOR

Cuando apareció la primera entrada en La Vida Maravillosa el 24 de agosto de 2009, no me imaginaba que llegaríamos tan lejos. No es una simple frase hecha. La verdad es que no me veía con ganas y paciencia para llevar un blog de forma habitual. Pero aquí estamos 366 días y 63 entradas después, felices con la experiencia. Teniendo en cuenta la minusculez de esta casa dentro de la cosa universal bloguera, no hay queja con la media de visitantes que se pasan por aquí cada día. Soy consciente de que la mayoría leen en diagonal, si leen, aunque en realidad esto me da un poco igual. No del todo igual, porque que el tiempo que requiere cada entrada lógicamente lo invierto para ser leído, pero lo que me da un poco de pena es que apenas haya comentarios. Y eso que ya he hablado mal del PP, del Papa, de Franco… no se ya a que recurrir para que me insulten un poco más. Aunque ya que sale el tema, estoy contento de haber sido insultado al menos una vez, pero quiero más… más… más… Y también me gustaría contratar a un troll freelance, ya que de los de verdad no ha entrada ninguno. Interesados contactar con el presidente.

El icono de La Vida Maravillosa

Pero como suele pasar en estas conmemoraciones, es hora de recapitular. Vamos allá con las estadísticas. Empezamos con el top 5 entradas:

1º. TARDÍGRADOS ESPACIALES

2º. UNA VIDA MARAVILLOSA

3º. DISFRUTANDO DE LO RARO

4º. EL PROGRESO VISTE SOTANA

5º. GUIA ROJA Y VERDE DE LOS PRODUCTOS TRANS

Lo que me parece mal, queridos no-lectores, es allá en el fondo del pozo de las estadísticas me encuentre las entradas Sobre aves bigotudas y los Communist States of America abandonadas y sin lectores. Amigos, leedlas, ellas se lo merecen, son interesantes, de verdad de la buena, lo juro.

Este blog tiene efectos secundarios

¿Y porque la gente cae en las garras de este malvado blog? Buscando palabros tales como: panspermia, Anomalocaris, Monsanto, Reconquista, saguaro. Un momento, ¿saguaro? Esta es la prueba del delito. No tengo ninguna entrada hablando de saguaros, simplemente los menciono en una en la que hablo de la exageración con gripe aviar, así que todos los que llegaron por esa vía se abran ido por patas sin leer ni media línea  al ver donde habían sido arrastrados. Pero a mí me cuentan como visitantes, engordando el contador y mi ego…

Prueba de que la mayoría de mis visitas no me leen es que hasta aquí ha llegado gente de lugares tan exóticos como Mongolia, Islas Caimán, Seychelles, Macao, Islas Reunión o Sri Lanka. No necesita más comentarios el asunto, ¿no? Hasta un andorrano o andorrana, no digo más.

Este tema de las palabras a través de las que los navegantes llegan al blog es de lo más simpático, empezando por “coches de futbolistas” y acabando por “reducion (sic) de mama”, dos temas muy tratados en este blog, no cabe duda. Pero la gloria de todas las búsquedas es, ojo: “tarzan y jane follando en la selva”. Resulta que probé a buscar eso en google y mi entrada sobre España y el Mundial de fútbol era la tercera o cuarta… y todo porque la entrada llevaba las palabras tarzán y fallando. Google necesita unas clases de español. (Para mi desgracia acabo de comprobarlo de nuevo y mi entrada ya no aparece, se ve que ha estudiado la conjugación del verbo fallar).

Y nada más hasta la próxima entrada. Solo daros las gracias a los que me seguís habitualmente, sobre todo a los que comentáis. Y también a los que me leen menos, que ya es más que nada. A ver si en un año seguimos celebrando las mejores palabras clave de este blog.

¡VIVA LA VIDA MARAVILLOSA!

Anuncios

Read Full Post »

Hace no muchos años, cuando era más joven y feliz que decía el cantante, hice mis pinitos en el mundillo de la Ciencia. Mi primera experiencia fue en un departamento en la Universidad, mareando caracoles marinos (concretamente Littorina saxatilis) para intentar demostrar algunas cosillas sobre el maravilloso proceso de la especiación simpátrica (¿Evolución? ¡Hereje!). Por suerte, me tocó compartir algunas horas en el campo y cientos en el laboratorio con buenos compañeros, de los que aprendí muchas cosas que por aquel entonces no conseguía entender su verdadero valor. Pero también descubrí que fuera de las paredes de nuestro idílico laboratorio estaba el verdadero mundo de la investigación universitaria: una jungla habitada por enchufados, trepas, malaspersonas, amiguistas,  profesores-malos-docentes-y-peores-investigadores y calaña variada inclasificable. Y entre todos ellos alguna que otra persona normal, todo hay que decirlo. Viendo el percal, asustado cual gacela de documental, decidí que ese mundo no era para mí y ahí acabo mi peripecia seudo-investigadora.

Catálogo de méritos para acceder a un departamento en la Universidad

Pasado algún tiempo, tuve la suerte de colaborar -por tres perras- en un proyecto de investigación de cierta relevancia en un sitio muy inhóspito pero con gente muy reconocida en el mundillo de los mamíferos marinos. Sin duda otra oportunidad impagable para tomar contacto con la vida real del biólogo de campo con sus interminables horas de toma de datos. Todo muy repetitivo, soso y aburrido, culminado con el tedioso trabajo de introducción de datos para un más tedioso análisis. Pero todo tiene su parte negativa. Aquí descubrí el verdadero valor de tu trabajo -que tiende a menos infinito- cuando no tienes un nombre y para ser científico de verdad lo que importa no es la calidad de tu trabajo, sino la cantidad. La razón de ser de las eminencias científicas se reduce a publicar, publicar y publicar, para ser y tener más que los demás y poder mirarlos por encima del hombro en los congresos. Y el pobre infeliz que pasa horas al sol recogiendo datos que de gracias por que le hayan dejado participar, porque su nombre no figurará ni en los agradecimientos.

La idílica vida del becario

Si has conseguido leer toda esta introducción biográfica sin prenderte fuego a lo bonzo, no desesperes, que la chicha de esta entrada viene a continuación. Como dicen por ahí, mal de muchos consuelo de tontos, pero al menos consolado me quedo sabiendo que lo de ser un pringado recolector para la gloria ajena y acongojado por el sistema investigador universitario poblado de tiburones que ni en la bolsa de Nueva York, se debe a que los científicos son todos gente muy mala. Y no lo digo yo, lo dice un artículo –que ironía- publicado en la revista Nature que lleva por título Peers nip misconducted in the bud (puedes descargar el material suplementario aquí).

Según una macroencuesta realizada entre 2599 investigadores, los asaltos a la ética y el buen hacer científico están a la orden del día. Ni más ni menos que 2193 de los encuestados (84%) reconocen haber sido testigos de lo que llaman infracciones o errores científicos, lo que incluye falsificación o invención de datos, plagio, manipulación de datos para obtener un resultado buscado o prácticas de publicación cuestionables.

Unos datos sobre las mentiras con los datos (reproducido de Koocher & Keith-Spiegel, 2010)

La lectura que hago de esta encuesta no es que las revistas científicas estén llenas de datos falsos y que la Ciencia es toda una mentira. Para eso tenemos a los padres efebóbilos y los defensores de la pureza intelectual. Lo que me parece preocupante del tema es la mercantilización de la investigación y el conocimiento como unos elementos más de la economía de mercado. El fin no es contribuir al desarrollo científico sino ser reconocido, recaudar muchos fondos para tu club privado –antiguamente conocido como grupo de investigación- y de paso humillar a tus competidores. Como si en Ciencia existiesen competidores. A este paso acabarán por poner nombres de empresas a las nuevas especies descritas al estilo de los estadios de fútbol modernos. Ya me imagino el maravilloso nombre que llevará la próxima mariposa descubierta las selvas africanas, algo así como Bayeria pharmaceuthicii.

Read Full Post »

Como cada día antes de entrar al trabajo, hoy también acompañaba el café con ese horrible periódico que es La Voz de Galicia. Tras las primeras y predecibles páginas repletas de noticias sesgadas vino una visión increíble: la sección dedicada a la Ciencia, acertadamente llamada Sociedad, no se componía de un rosario de noticias condensadas en 3 líneas, sino que una de ellas acaparaba ¾ del papel. El acontecimiento merecedor de semejante honor era la primera cita en Galicia de un lepidóptero por parte del entomólogo gallego Eliseo Fernández Vidal. (La noticia completa está publicada en el nº46 del Boletín de la Sociedad Aragonesa de Entomología bajo el título “Presencia de Idaea pallidata (Denis & Schiffermüller, 1775) en Galicia (España) y otras nuevas citas para esta región (Lepidoptera: Geometridae)”).

La protagonista de la historia es Idaea pallidata, una polilla de la familia Geometridae de distribución euroasiática, pero considerada ausente, hasta ahora, de la Península Ibérica. Y el lugar de tan espectacular descubrimiento no es otro que Os Ancares, el reducto helado para este insecto propio de climas fríos.

La polilla que llegó del frío

Y con la Idaea en la cabeza, acabé pensando en los paseos del oso pardo, en los urogallos que sobrevivieron a las ansias carniceras de Don Manuel “El Facha”, en el hayedo de Pintidinoira resistiendo como último reducto occidental, en los cangrejos de río que apenas sobreviven, en los picos medianos que quizá se hayan ido para regresar si les dejamos… y luego en los caracoles de Quimper, las salamandras rabilargas, los rebecos, las orquídeas, los murciélagos, los desmanes, los iris, los narcisos, las martas y los lirones. Y en los centenares de especies vegetales y animales, que junto al paisaje único, convierten a Os Ancares en una de las joyas naturales de Galicia. Una joya que simplemente abandonamos a la vista de los ladrones, como si ataramos a un pitbull con chorizo de Salamanca.

Don Manuel los prefiere muertos

Sigo sin entender cómo es posible que a día de hoy este espacio único no haya sido catalogado (al menos) como Parque Natural en Galicia, medalla de la que en cambio puede presumir un jardín de 750 Ha. donde se cultivan especies alóctonas, más conocido como Parque Natural Monte Aloia (su colección de eucaliptos, pinos, acacias o cedros japoneses lo convierten sin duda en un elemento estratégico para el futuro de Galicia).

Os Ancares molan mazo (Fuente foto: Turgalicia)

Incluso iría más allá, y me pregunto cómo es posible que a día de hoy no se haya creado el Parque Nacional Picos de Europa – Ancares para proteger algunos de los ecosistemas y especies más amenazados de Europa. La pregunta es retórica, conozco la respuesta. La gente del lugar se opone. Me lo creo en parte, en un 50%. Dejemos el otro 50% a los de siempre. A los que prefieren dejarse vía libre para sus proyectos, sus tejemanejes, sus subcontratas y sus mafiosidades varias, no sea que el día de mañana un metro cuadrado de tierra protegida se inmiscuya en sus asuntos.

Read Full Post »

DÍA 9

Dejamos Santa Elena hacia nuestro nuevo destino: Playa Sámara, un pequeño pueblo en la costa del Pacífico. El día anterior preguntamos por las opciones para llegar en bus a Sámara y cada cual nos ofrecía una ruta diferente, así que nos decidimos por la que supuestamente sería más entretenida y con paisajes más espectaculares.

Desde Monteverde

A las 6:00 a.m. cogemos el bus que nos llevará hasta Puntarenas. La primera hora y media de trayecto sigue los serpenteantes caminos montañosos de Monteverde con unas vistas de la planicie al fondo increíbles. Después nos incorporamos a la mítica Panamericana, la carretera que atraviesa el continente americano de punta a punta, que en una hora más nos dejará en la ciudad costera de Puntarenas. Total del trayecto: dos horas y media por $20 (repito de nuevo, los precios son siempre para dos personas).

Desde Puntarenas salen varias líneas de ferry que comunican con la Península de Nicoya. La nuestra nos llevará hasta Playa Naranjo (precio: $6- tiempo: 1 hora y media). El trayecto por el Golfo de Nicoya es bastante agradable, rodeados de islas de una vegetación espectacular y la posibilidad de ver pelícanos por el camino.

Salimos de Puntarenas...

...y llegamos a Playa Naranjo

Llegamos a Playa Naranjo con cuatro horas de viaje encima y aun vamos por la mitad del camino. Allí nos toca esperar durante una media hora al bus que nos llevará a Nicoya. El viaje a Nicoya dura alrededor de dos horas más. Eso sí, hay una parada obligatoria (el conductor también necesita combustible) de una hora en Jicaral, un pueblo en medio de ninguna parte, donde al menos podrás comer un rico casado a precio de saldo. Una vez en Nicoya, cogemos el último bus que nos llevará a Sámara. Una hora para completar 40 kilómetros, pero al menos tenemos el consuelo de viajar en un bus escolar yanqui de esos amarillos que salen en las películas. Toda una experiencia vital.

A las 16:30, por fin, llegamos a Playa Sámara. El calor no deja pensar, así que nos vamos directamente a nuestro hotel. El resto del día lo pasaremos paseando por el pueblo, relajándonos en la piscina y cenando en el restaurante del italiano más charlatán del mundo.

DÍAS 10-13

En Sámara por fin podemos disfrutar de días de descanso. El pueblo es pequeño pero tiene todo tipo de servicios (un par de bancos, farmacia, varios restaurantes, escuelas de surf, muchos hoteles) y en todo momento se respira tranquilidad absoluta, sin coches, sin aglomeraciones, edificios bajitos y bonitos, la playa casi desierta…

La playa de Sámara es de película. Varios kilómetros de arena blanca con las palmeras metidas hasta la misma línea de playa. De hecho es tan natural que la encontramos repleta de troncos y restos vegetales arrastrados por una tormenta unos días antes, lo que apenas dejaba sitio para tumbarse. Y el mar… el Pacífico… agua templada, olas enormes…

El Paraíso en el Pacífico

Hora punta en las calles de Sámara

Uno de tantos embotellamientos en las concurridas carreteras...

Además de la playa está la selva que llega hasta el límite del pueblo, lo que permite que la fauna sea de lo más variada en el mismo centro del pueblo. En los árboles puedes ver desde ardillas a monos aulladores, pasando por perezosas iguanas tomando el sol. La variedad de mariposas y aves llena todas las calles de color.

Y para rematar el paraíso, nuestro maravilloso hotel: el Sámara Palm Lodge. Si habéis seguido esta serie, habréis visto que nunca he dado nombres de hoteles pero este se lo merece. Los propietarios son una pareja germano-suiza, Lothar y Brigitte, dos personas realmente agradables, amables y simpáticas, que han construido un hotel especialmente acogedor, donde cuidan hasta el último detalle. (El precio por noche son $40, en la media de los otros del pueblo).

Conclusiones sobre Sámara: si buscas un destino para relajarte esta es una buenísima opción. En esta zona del país hay otros destinos más famosos como Tamarindo hacia el norte o Malpaís, Tambor y Montezuma en el sur, pero son excesivamente turísticos, donde se empiezan ya a ver algunas moles de cemento y los yanquis inundan las calles para desbravarse de esa forma tan patética que solo ellos saben (de hecho algunos ticos conocen Tamarindo como Tamagringo).

Colores...

... y más colores

DÍA 14

Todo lo bueno se acaba y nuestros 4 días en el paraíso del Pacífico también. Ahora toca deshacer el camino de vuelta a San José. Primera etapa, regresar a Nicoya, lo que supone una hora y $8. Llegamos a la hora de comer, así que salimos en busca de una soda donde comer un rico casado. Pero nos encontramos algo mejor. La cadena de comida rápida Pollo Campero, una especie de Burger King con aire costarricense, donde el rey, como no, es el pollo (alimento nacional en Costa Rica). El menú de sándwich de pollo con Fanta Colita me llena el estómago y el espíritu y es que mi afición favorita es comer cosas típicas y desconocidas de cada sitio que piso.

Downtown de Nicoya

Desde Nicoya el viaje ya será directo hasta San José, a donde llegamos ya de noche ($20/5 horas). De camino descubrimos que en el trayecto de Santa Elena a Sámara perdimos muchísimo tiempo yendo por Puntarenas, ya que lo más corto hubiera sido coger un autobús al llegar a la Panamericana que nos llevara a Nicoya pasando por el puente Tempisque. Esto pasa cuando dejas que te dé consejos más de una persona…

Hacemos noche en San José en un hotel de lo mas tétrico y nada recomendable (La Casa del Parque se llama). Antes salimos a cenar y descubrimos que San José no es nada recomendable cuando llega la oscuridad… De hecho para volver del restaurante, del que apenas nos separan unos 800 metros, nos recomiendan volver en taxi. Luego por la noche sirenas y redadas en el parque delante de nuestra ventana… una imagen que no hace justicia a la realidad del país.

DÍA 15

Fin de la aventura. Bien temprano salimos hacia el aeropuerto, donde nos espera una sorpresa final: hay una tasa de salida del país obligatoria para todo el mundo. Son $28 por barba y no se salvan ni los propios ticos.

Pero todavía nos falta un extra. Tenemos una escala larguísima en Nueva Jersey, así que decidimos acercarnos unas horas a Manhattan. En un día pasamos de la tranquilidad absoluta de Sámara a la locura absoluta de Times Square. El mundo está lleno de contrastes de locos.

Consejo: la forma más rápida y barata de llegar desde Newark a Manhattan es el tren. Dentro del aeropuerto hay un tren gratuito para moverte entre terminales y que te lleva a la estación de tren del aeropuerto. Desde allí hay un tren de la compañía NJ transit que en una media hora te deja en Penn Station (es el centro de Manhattan, muy cerca de Times Square, Empire State, Rockefeller Bld. y demás turistadas). El billete de ida y vuelta sale por $30.

Al día siguiente acaba definitivamente el viaje al paraíso. Espero volver algún día. ¡Costa Rica es PURA VIDA!

Read Full Post »

El motivo de que se indujera a los niños a gritar ante la visión de una rosa obedecía a una alta política económica. (…) Las prímulas y los paisajes, explicó, tienen un grave defecto: son gratuitos. El amor a la naturaleza no da trabajo a las fábricas. (…) Condicionamos a las masas de modo que odien el campo. Pero simultáneamente las condicionamos para que adoren los deportes campestres. Al mismo tiempo, velamos para que todos los deportes al aire libre entrañen el uso de artilugios sofisticados. Así, además de utilizar los transportes, consumen artículos manufacturados.

En Un mundo Feliz de Aldous Huxley (1948)

¡No sin mi iPhone!

¡No sin my PlayStation!

Gente feliz

Como sucede a menudo, la realidad supera con creces la ficción. El mundo totalitariamente feliz imaginado por Huxley se vive hoy segundo a segundo. La diferencia es únicamente que, en lugar de Salas de Condicionamiento Neopavloviano, donde repiten miles de veces mensajes a los bebés durante el sueño, hoy tenemos televisores que repiten los ismos mensajes pero millones y de veces y a plena luz del día, para que nosotros, adultos libres, consumamos lo que ellos libremente nos inducen a pensar que libremente necesitamos. Viva la libertad.

Read Full Post »