Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘voluntariado’

Imagínate un bebe de tres semanas recorriendo solo una distancia de casi 500 kilómetros. No hablo de bebés humanos obviamente, sino de crías de foca gris (Halichoerus grypus), pero ese pequeño detalle no les quita mérito. A finales del mes pasado, tres crías que crecían felices en su playa de las islas Farne en Gran Bretaña fueron arrastradas por una tormenta hasta las arenas del norte de Holanda. Lo sorprendente es que consiguieran realizar semejante viaje cuando todavía eran animales dependientes de sus madres. Para su suerte y la de su especie, en Holanda está el mejor centro de recuperación de focas de toda Europa, el SRRC de Pieterburen, en donde permanecerán hasta que tengan el peso y la edad suficiente para ser liberadas.

 

Mini foca gris... a que te la llevarías a casa?

Aunque yo no tengo aletas y malamente consigo bucear, también puedo presumir de haber pasado un par de meses en este centro, así que aprovechando la coyuntura os voy a contar algo más sobre él. Pero antes, una historia sobre focas viajeras más impresionante que el de las focas grises y que viví en primera persona durante mi estancia en el SRRC.

Hasta donde los pies me lleven

No es por menospreciar a las tres pequeñas focas grises inglesas, pero su viaje es calderilla comparado con la travesía de un visitante muy particular que tuvimos en el SRRC. Mirad su carita:

 

Cansada del viaje

Esta es la cría de una foca capuchina (Cystophora crystata). Viendo a este pequeñín es difícil imaginar el aspecto que tendrán de mayores, que así:

 

Hasta las Narices (Foto: Fred Bruemmer)

Lo de foca capuchina viene por el engrosamiento de la cavidad nasal que presentan los machos, que pueden hinchar a voluntad, saliendo por la ventana nasal una membrana de color rojo del tamaño de una pelota pequeña.

Esta especia se encuentra únicamente en el Atlántico Norte, localizándose sus áreas de reproducción en Terranova y el golfo de St. Lawrence al este y la isla de Jan Mayen al oeste. Esta es una minúscula isla que se encuentra a más de 500 kilómetros al norte de Islandia (exactamente aquí). Lo más asombroso de estas focas es que tienen el período de lactancia más corto de todos los mamíferos, ya que las crías se alimentan únicamente durante 4 días de la ultra-nutritiva leche materna. Teniendo en cuenta que el jovenzuelo de la foto apareció por tierras holandesas a finales del mes de septiembre y que el pico de reproducción de la foca capuchina es alrededor de mediados de abril y que, como decíamos, una vez nacido no pierde mucho tiempo con la familia, los números son para echarse a temblar. Con algo más de 5 meses habría recorrido una distancia que en línea recta supera los 2200 km y que por etapas vete a saber, quizá más del doble. Por lo visto en mi querida guía de mamíferos marinos, este comportamiento aventurero es relativamente común y se han encontrado ejemplares jóvenes en sitios tan alejados del frío norte como Portugal, San Diego o el Caribe. Ya se sabe, cosas de la edad…

 

SRRC Pieterburen, el paraíso foqueril

SRRC son las siglas del Seal Rehabilitation & Research Centre, también conocido como Zeehondencrèche (zeehond es foca en holandés, que literalmente se traduciría como zee= mar y hond=perro, una definición muy acertada sin duda). El centro está en un pequeñísimo pueblo  de menos de 400 habitantes en la provincia de Groningen llamado Pieterburen (aquí lo tienes). Lo que a día de hoy es un centro relativamente grande que acoge a casi 200 focas, empezó siendo a comienzo de los 70 un par de barreños en el patio trasero de la fundadora del proyecto, Lenie ´t Hart. Buscando ayudas aquí y allá, con donaciones y trabajo de voluntarios el Zeehondencrèche ha llegado a convertirse en el principal centro de rehabilitación de focas de Europa. Sus inquilinos habituales son focas comunes y grises, generalmente crías huerfanas, desnutridas y heridas.

 

Las piscinas con el edificio principal al fondo

 

Las piscinas exteriores

El zeehondendrèche por dentro

Si quieres puedes informarte de cómo trabajar de voluntario aquí. Durante los meses de primavera y verano el centro se llena de focas comunes (Phoca vitulina) y es cuando se acumulan las solicitudes de voluntarios. Sin embargo escasean en invierno, cuando es el turno de las focas grises. Por desgracia estas focas son enormes y más difíciles de manejar, por lo que si hay falta de voluntarios se nota más que con las pequeñas focas comunes. Así que si quieres poner más bonito tu currículum, ayudar a las focas huérfanas o, sencillamente, conocer gente nueva entre cigarros de la risa holandeses, esta es tu oportunidad.

 

Ese tío me suena... ¡Cáspitas, pero si soy yo!

El trabajo de los voluntarios es de lo más entretenido y el centro te proporciona el alojamiento y la comida, por lo que tus gastos son mínimos (viaje y gastos propios, que en un pueblo de 400 habitantes con 3 bares no son gran cosa). Un día normal empieza a las 7 de la mañana y consiste básicamente en alimentar y medicar a las focas y limpiar sus piscinas antes del primer desayuno. Después un par de horitas de trabajos diversos, bien con focas, bien con el mantenimiento del centro (o sea, doblando ropa o llenando el congelador de pescado para los foquitas). Después del segundo desayuno, otro par de horas de actividad y a las 4 de la tarde jornada finiquitada. La cena la preparan también los voluntarios y a las 6 esta gente ya está dando cuenta de ella (tienen la extraña costumbre de irse a dormir antes de la 9 de la noche!!). Como ves el trabajo es de lo más sencillo y te permite contacto directo con los animales todo el tiempo. Cada semana tienes un par de días libres, que puedes aprovechar en la bonita ciudad de Groningen (como bien os imagináis los medios de transporte, como el resto de cosas del país, son de lo más eficiente).

 

Una foquita recién llegada... mirad las úlceras en las aletas traseras y la grave desnutrición

Las focas son animales divertidísimos, así que cada día es una aventura nueva. Aunque parezcan tranquilos son bastante agresivas y cada vez que invades su metrito cuadrado intentan morderte y por tu bien, mejor que no lo consigan, porque sus dientes son afiladísimos.

Lo mejor de toda la estancia es el día que vas a liberar focas. Ese día participan también las personas que tienen apadrinada a la foca liberada, que serán las que abran sus cajas en la playa. Personalmente, creo que pocos días en mi vida tuve mayor sensación de satisfacción que cuando vi a aquellas focas correr libres, tranquilas y felices hacía el resto de sus vidas.

 

Rumbo a la libertad...

 

... ya falta poco...

Libertad, libertad, sin ira libertad...

Y de despedida, una batería de fotos del día a día en el Zeehondencrèche, que las disfrutéis.

 

Las focas también bostezan

Momento zen

De peluche...

Relax

Read Full Post »